La medicina en lengua de señas en todos los países

Petición a la Organización Mundial de la Salud (OMS)
http://chn.ge/2Gc86Tm
La medicina en lengua de señas en todos los países

Entender a su médico, ser entendido por él, parecen derechos humanos básicos. Más aun cuando se trata de una persona necesitando atención, cansada o ansiosa. Por lo tanto, sigue fuera de alcance para parte de la población: las personas sordas. Ellas, quienes piensan y sueñan en imágenes, se enfrentan a sistemas de salud quienes ignoran su especificidad lingüística y cultural. Hoy en día, no dispositivo de integración de la elección de una persona sorda para comunicar durante una consultación médica existe. La lengua impuesta siempre es oral o escrita, y las consecuencias son intolerables.
Un niño de 8 años oyente debe anunciar a sus padres sordos que él tiene cáncer.; sordos sufriendo de diabetes mellitus y quienes han sido olvidados por una comunicación médica deficiente. Situaciones similares acontecen en el mundo entero. En África, una mujer sorda explica por gestos que está embarazada y sufriendo terribles dolores. El personal médico, pensando que ella está mendigando, la hecha del hospital.
Estas situaciones indignan… un tiempo. Luego, el olvido precipita, una vez más, las personas sordas en la oscuridad. La falta de respeto por el individuo conduce a retrasos de diagnóstico, tratamientos mal observados. Las escasas investigaciones llevadas a cabo muestran una minoridad silenciosa, mal tratada y olvidada, sin informaciones en tiempos de epidemia, y, en varios países, sin acceso a los tratamientos.
Sin embargo la lengua de señas, más accesible que las tecnologías sofisticadas y costosas, permite un acceso inmediato a los tratamientos. De los 70 millones de personas sordas viviendo en el mundo, unas decenas de miles ya tienen esta opción, a través de servicios de intérpretes y/o de espacios de salud específicos donde el personal médico, los mediadores sordos y los trabajadores sociales usan la lengua de señas. En Europa y Latinoamérica, estos nuevos vínculos crean grandes esperanzas para las personas sordas. El personal médico puede desarrollar un pensamiento visual para explicar los conceptos medicales. Esta comunicación viso-gestual podría, también, beneficiar a otros pacientes.
Algunos tratamientos contra las meningitis o formas resistentes de tuberculosis salvan vidas pero provocan sorderas secundarias. La lengua de señas atrae así muchas personas quienes han perdido el oído y buscan salir de su aislamiento social impuesto.
Ningún marco internacional trata específicamente de la igualdad de acceso al tratamiento de las personas sordas. Sin embargo, la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad realizó un primer paso jurídico estipulando que la falta de respeto de la confidencialidad es discriminatoria.
En Francia las personas sordas seropositivas se negaban a consultar, pues tenían que hacerlo en presencia de un miembro de su familia. Esa situación condujo a la apertura de la consultación-pilota en La Salpêtrière en 1995.
Valiéndose de este argumento jurídico de no-discriminación, ratificado por decenas de países, así como de los resultados de las consultaciones en lengua de señas ya implementadas, nosotros signatarios pedimos la elección posible, en todos los países, de la lengua de señas en el contexto médico. Más aun de un avance social para millones de personas sordas, correspondería, también, a una emergencia sanitaria en países afectados por epidemias.
(defensa a iniciativa de Sources: sourcesls20@gmail.com site: sign-care.info)
Apellido nombre ocupación pais mail

Sign language in Worldwide Medicine

( petition for the World Health Organization : http://chn.ge/2G8XdBJ

Understanding and being understood by one’s doctor: this seems a fundamental human right, even more so for someone in need of treatment, someone tired or anxious. It however remains out of reach for part of the population: the deaf. They, who think and dream in images, are confronted by health systems that ignore their linguistic and cultural norms or background. A deaf person’s choice of language during consultation is not taken into account. The imposed language is written or oral. Thus, intolerable situations emerge.
An 8-year-old child has to announce that he has cancer to his parents, a deaf couple suffering from insulin-dependent diabetes and forgotten by a deficient health system. This happens everywhere around the globe. In Africa, a deaf woman explains by gestures that she is pregnant and suffers from intolerable pain. Thought to be a beggar, she is thrown out of the hospital.
These situations rightly outrage, but once the scandal fades, deaf people return immediately to invisibility. This lack of respect for the individual leads to late diagnosis and incorrect administration of the prescription by the deaf patient. The few existing studies show a silent minority lacking appropriate medical treatment and, in times of epidemics, left without information or, in some countries, without any access to treatment.
Yet sign language, cheaper than some sophisticated technologies, immediately makes treatment available. Of the 70 billion deaf people living worldwide, a few dozen thousands already benefit from it through interpreter services and/or specific medical spaces where nursing staff, deaf intermediaries and social workers communicate in sign language. In Europe, Central and South America, these new bonds create hope amongst the deaf community. Nursing staff can develop a visual thinking process to explain medical concepts. This visual-gestural communication could also benefit other patients.
Some treatments for meningitis or resilient forms of tuberculosis save lives but provoke secondary deafness. Sign language also attracts many newly deaf individuals who wish to defeat their social isolation.
No international framework specifically addresses deaf people’s equality in medical care access. However, the International Convention on the Rights of Persons with Disabilities took a first legal step by stipulating that any confidentiality breach is discriminatory.
In France, HIV positive deaf people refused to consult doctors due to the obligation of doing so with a family member. This led to the opening of the pilot-consultation at the Salpêtrière in 1995.
Building on this legal argument of non-discrimination, which dozens of countries have now ratified, and on the records of sign language consultations already installed, we ask that the choice be given for the use of sign language in a medical context worldwide. It would represent social progress for millions of deaf people as well as a response to health emergencies in disaster affected countries.
(advocacy from Sources – mail : sourcesls20@gmail.com site : sign-care.info)

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Dire le VIH en langue des signes avec et pour tous les sourds. Congrès VIH Zimbabwe 2015

Dire le VIH en langue des signes avec et pour tous les sourds.

Les sourds sont particulièrement exposés au risque d’infection par le VIH. Une cause essentielle de leur vulnérabilité est l’absence d’échanges avec les soignants.Une fois la nécessité d’un accès spécifique aux soins posé quelle langue des signes utilisée en consultation ?

Il n’y a pas encore d’ enseignement santé en langue des signes camerounaise. Dans les écoles, l’ASL (american sign langage) ou la LSF (langue des signes française) sont utilisées. La majorité des sourds est illettrée. Lire la suite